Ruca Che: El barrio que se convirtió en un laberinto por decisiones municipales
Ruca Che: El barrio que se convirtió en un laberinto por decisiones municipales
La odisea de un grupo de vecinos, atormentados por una determinación del municipio capitalino, a quien acusan de tener insensatez y poca planificación vial.
El barrio Ruca Che, ubicado en el oeste neuquino justo detrás del reconocido estadio que lleva el mismo nombre, ha perdido un poco de la calma que lo caracterizaba. Hace poco, un pedido expreso de la Comisión Vecinal de San Lorenzo hacia la Municipalidad de Neuquén derivó en el cambio de sentido de las calles Concordia, Casilda, Jubilados Neuquinos, Reconquista, Piedra del Águila, El Tostado y Los Barriales. Esta situación llevó a que la rutina diaria de los vecinos del lugar se transformara en un desafío constante.
El perímetro del lugar, que va desde Benjamín Moritán hasta José Falletti de este a oeste, y de República de Italia hasta Concordia de norte a sur, depende directamente de la Comisión Vecinal de San Lorenzo Sur.
En 2020, algunos de los referentes vecinales pidieron a Gustavo Ancafil, presidente de la Comisión Vecinal de Unión de Mayo, el barrio limítrofe cuya separación entre ambos la determina la calle Moritán, que busque la manera de anexar el sector a la vecindad de al lado. En aquella época de pandemia, se realizó una reunión a través de Zoom en la que se trató el tema, pero ante la oposición de Verónica Yáñez y Mónica Ceballos, las entonces presidentas de las Comisiones Vecinales de San Lorenzo Sur y Norte, respectivamente, el pedido quedó sin efecto y, con el pasar de los años, la situación no cambió.
Ante esto, Nicolás, uno de los vecinos del lugar, hace referencia a lo mencionado y expresa: «Esto tiene pinta de ser una represalia por parte de San Lorenzo. Considero que quedaron un poco ‘dolidos’ porque quisimos anexarnos a Unión de Mayo y, por más que haya pasado el tiempo, no se olvidaron de eso. Con esto nos están jodiendo a todos». Con su notable molestia creciendo más y más, añade: «Es insólito el cambio que hicieron. La calle Casilda es única mano desde San Martín hasta Belgrano. Desde Belgrano hasta Galarza es doble mano y vuelve a cambiar a única mano en Antártida Argentina». Para cerrar su participación en la charla, sentencia con una crítica hacia el intendente Mariano Gaido: «Es una de las estupideces más grandes que hizo la incapaz gestión del Alcalde Diamante, por no decir la más grande de todas».
Alejandra, una mujer que vive en la calle Reconquista, observa desconcertada la nueva señalización e intercede en la conversación: «El otro día casi me choca un auto que venía por Concordia en dirección hacia el este. Se ve que no se dio cuenta que ahora la calle es de una sola mano». Entre risas amargas, también cuenta cómo el otro día un delivery no logró encontrar su casa, teniendo que dar toda una vuelta a la manzana para entregarle su pedido. Para finalizar, interviene una última vez y agrega: «Hace más de 20 años que vivimos en este barrio. Siempre hubo eventos en el estadio a los que concurrían muchos vehículos y nunca hubo tantos problemas como ahora. Es un verdadero caos, un verdadero peligro».
Juan, quien también reside sobre Reconquista, agrega: «El cambio ha sido un caos, sobre todo a la hora de salir a trabajar. Ahora, la entrada y salida a nuestra calle es un desastre. Para ir a mi trabajo, tengo que ir hasta Concordia, subir por Casilda, doblar en República de Italia y bajar por Moritán. Si llegara a haber una emergencia, no sé qué pasaría ya que también hay una mala sincronización con los semáforos. Todo se hace más lento».
Gladys, una de las vecinas de Jubilados Neuquinos, se suma a la charla mientras enciende un cigarrillo. «Lo peor es que no nos avisaron bien. Nos enteramos cuando vimos los carteles nuevos. Ahora, todas estas calles son un tremendo rompecabezas».
Andrea, quien vive en Piedra del Águila, trata de ver el lado positivo de esta situación. «Es cierto que ahora nos lleva más tiempo llegar a nuestras casas, pero, por otro lado, los autos van más despacio», comenta, intentando encontrar una especie de consuelo en medio de la confusión caótica.
A pesar de la batalla vial que enfrenta el barrio, la Dirección General de Tránsito solo se hizo presente una sola vez desde que se implementaron las modificaciones. Durante esa visita, multaron a dos vehículos por considerar que estaban estacionados en contramano. Dichas infracciones rondaron los 90 mil pesos.
Martín, uno de los afectados por esta situación, expresa su descontento: «Hay un vecino que estaciona como quiere, incluso entra al barrio en contramano y el municipio no hace nada. Llamé varias veces al 147, pero nunca me dieron una solución. Si van a ser estrictos, que lo sean con todos».
Entre el enojo y la confusión, algunos vecinos intentan adaptarse, mientras que otros recuerdan aquellos días en los que conocían de memoria el sentido de cada calle del barrio. Sin embargo, todos coinciden en que la zona del Ruca Che nunca fue tan complicada de transitar como ahora.


Excelente nota. Refleja la realidad que vivimos los vecinos del Ruca Che, pero sobre todo, deja constancia de la inoperancia de la Municipalidad. Esperemos que en algún momento se dediquen a mejorar la ciudad y no a destrozarla, como vienen haciendo desde que asumieron en 2019.
ResponderBorrarTotalmente de acuerdo!!! Felicitaciones por tremenda nota periodistica. Es un desastre lo que hicieron con las calles, más aún teniendo en cuenta que la calle Concordia en ese cuadrante no tiene salida hacia el sur porque están las canchas, el colegio privado y el Estadio Ruca Che. Quién habrá sido el inteligente municipal que asesoró sobre ésto??? Directamente hubiesen planificado todas las calles hacia dirección sur-norte, es decir, hacia República de Italia y así se evitaba tanto caos...
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