Violencia contra las mujeres: cifras alarmantes y retrocesos en políticas de genero
Violencia contra las mujeres: cifras alarmantes y retrocesos en políticas de genero
El 8 de marzo no solo es una fecha de conmemoración y lucha, sino también un día en el que se visibilizan las realidades que aún persisten. En Neuquén, el Observatorio Municipal de Violencia contra las Mujeres (OMVCM) presentó su informe anual 2024, un documento que no solo refleja la crudeza de la violencia de género en la ciudad, sino también el impacto de las políticas públicas (o su ausencia) en la vida de las mujeres.
Los datos son contundentes, pero detrás de ellos hay historias, nombres, rostros. Más del 90% de las mujeres atendidas sufrieron violencia psicológica, y casi la mitad de ellas también fueron víctimas de agresiones físicas. En la mayoría de los casos, los agresores son sus parejas o exparejas, lo que demuestra que la violencia muchas veces se gesta en el lugar que debería ser más seguro, el hogar. Para muchas de estas mujeres, pedir ayuda no es una decisión fácil. Implica no solo enfrentar el miedo, sino también luchar contra la dependencia económica y la falta de respaldo institucional. El 90% de las mujeres que solicitaron asistencia tienen hijos a cargo, lo que suma otro nivel de complejidad a la posibilidad de salir de esa situación.
Instituciones clave en la atención y
asistencia
El informe reúne datos de organismos
que cumplen un rol fundamental en la asistencia y el acompañamiento. La
Subsecretaría de las Mujeres, creada en 2019, atendió a 234
mujeres en 2024, con un promedio de edad de 37 años. Más de la mitad
de ellas decidió denunciar su situación y un 44,65% solicitó medidas
cautelares para su protección. Sin embargo, muchas enfrentan otro
problema: la falta de independencia económica. Aunque el 57,67% de
estas mujeres trabaja, solo el 30,64% tiene empleo registrado, lo que
significa que sus ingresos son inestables y su acceso a derechos laborales,
limitado.
En el ámbito judicial, los números
muestran una realidad preocupante. El Ministerio Público Fiscal recibió
819 denuncias, un tercio de ellas por delitos sexuales, pero la tasa
de condenas sigue siendo baja: solo el 6,47% de los casos
judicializados terminan con una sentencia firme. Muchas víctimas
atraviesan largos procesos, llenos de revictimización y trabas burocráticas,
que terminan desalentando la búsqueda de justicia.
Por otro lado, la Oficina de Violencia del Poder Judicial registró 4.424 denuncias bajo la Ley N° 2.785, con un predominio de violencia psicológica y física. La mayoría de las denuncias fueron contra exparejas, y se observó un aumento de casos en los meses de febrero y diciembre, lo que sugiere que hay momentos del año en los que las situaciones de violencia se intensifican.
Retrocesos en derechos y desafíos pendientes
A todo esto, se suma un contexto de
retrocesos en políticas de género que agrava aún más la situación. La disolución
del Ministerio de las Mujeres y las modificaciones en la Ley
Micaela han debilitado las estrategias de prevención y capacitación.
En tiempos de crisis económica, muchas mujeres se encuentran aún más
desprotegidas, sin acceso a redes de contención ni recursos que les permitan
salir de la violencia.
El informe del OMVCM no solo pone
cifras sobre la mesa, sino que deja en evidencia un problema estructural. La
violencia de género no es un hecho aislado ni una serie de casos individuales: es
un fenómeno que se sostiene en desigualdades históricas y que necesita
respuestas urgentes.
Desde el Observatorio sostienen que la
solución no es solo reforzar las denuncias o endurecer las penas, sino también
fortalecer la educación en perspectiva de género, mejorar la articulación entre
instituciones y garantizar el acceso real a la justicia. Porque, al final del
día, cada cifra en este informe representa a una mujer que busca ser escuchada,
protegida y, sobre todo, vivir sin miedo.
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