Mundial 2026: Más paises, menos pasión
A medida que se acerca el Mundial 2026, organizado por Estados Unidos, Canadá
y México, comienza a evidenciarse un fenómeno poco habitual: el torneo más
importante del fútbol no genera, por ahora, el mismo nivel de expectativa que
despertaron otras ediciones recientes.
Diversos análisis
económicos, turísticos y deportivos coinciden en que existen un interés más
moderado, especialmente en países como Argentina, donde históricamente el
Mundial fue una verdadera movilización social.
Entre las razones
más importantes aparece el complejo formato territorial. Por primera vez, la
competencia se desarrollará en tres países distintos y con múltiples ciudades
sede, lo que implica enormes distancias, costos elevados y dificultades logísticas
para quienes deseen seguir a sus selecciones en más de un partido.
Para muchos
hinchas, trasladarse entre Estados Unidos, Canadá y México convierte la
experiencia en una posibilidad económicamente inaccesible.
Otro factor que
influye es la ampliación del torneo de 32 a 48 selecciones. Si bien la FIFA
presento esta expansión como una oportunidad de inclusión, para parte del público
se perdió parte del dramatismo de las eliminatorias. Clasificar ya no parece
una hazaña tan compleja para muchas selecciones, y la presencia de países con
menor tradición futbolística genera críticas entre quienes consideran que se
reduce el nivel competitivo y la emoción previa.
También pesan
cuestiones políticas y sociales vinculadas principalmente a Estados Unidos, país
que concentrara la mayor cantidad de encuentros. Tensiones migratorias, debates
internos y ciertos conflictos internacionales provocan que algunos aficionados
perciban el contexto como menos atractivo o más problemático para viajar.
En el caso
argentino, además, luego de conquistar la Copa América 2021, el Mundial de
Qatar 2022 y la Copa América 2024, muchos hinchas viven este nuevo desafío con
una sensación de plenitud deportiva que reduce la ansiedad o la necesidad emocional
que solía generar cada Copa del Mundo.
A esto se suman
los altos costos de entradas, hospedajes y transporte, que convierten al
Mundial 2026 en uno de los más costosos de la historia para el público
internacional.
Si bien el
certamen promete cifras record en cantidad de partidos y selecciones, el desafío
parece estar en recuperar una pasión que se muestra más fría de lo habitual. El
Mundial sigue siendo el evento deportivo más importante del planeta, pero esta
vez deberá enfrentar obstáculos inéditos para volver a convertirse en una obsesión
global.
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